Por Cristo León.
Última revisión 7 de febrero de 2026.
Nota de apertura y agradecimiento
Este texto no nace solo de la lectura, sino de muchas horas de conversación y juego compartido. Agradezco de manera especial a José Ernesto Malpica Rosendo y a Agustina Cinanni por nuestras pláticas y por varias sesiones en las neblinas de Ravenloft dentro de la campaña La Caída del Último Dragón en Albion (LCUDA). En ese espacio de experimentación narrativa, decisiones difíciles y negociación constante del horror y la responsabilidad, tomaron forma concreta muchas de las ideas que se desarrollan en este post.
¿Por qué investigar fantasmas puede llevarte a una maestría o un doctorado?
Elegir un posgrado no es solo escoger un tema “interesante”. Es aprender a formular preguntas que importan, construir marcos teóricos robustos y producir conocimiento transferible. La figura del fantasma ofrece un ejemplo privilegiado de cómo una misma forma cultural puede cumplir funciones radicalmente distintas según el contexto histórico, estético y mediático. Desde la literatura clásica hasta los juegos de rol de mesa, el fantasma muta. Y esa mutación es investigable.
Este post propone una ruta clara para estudiantes de licenciatura que desean dar el salto a la investigación avanzada: usar al fantasma como operador comparativo para entender cómo cambian la ética, la acción y el sentido cuando una figura simbólica se transforma en monstruo del horror gótico y, finalmente, en entidad ludificada.
El fantasma no es un personaje, es una función
En la tradición literaria, el fantasma rara vez existe para “asustar”. Su tarea es señalar un límite: de la vida, del conocimiento o de la justicia. No actúa. Interpela.
En la Epopeya de Gilgamesh, Enkidu regresa desde la muerte no para resolver un conflicto, sino para atestiguar lo irreversible. El espectro produce conocimiento trágico: le muestra a Gilgamesh que no hay hazaña que derrote a la finitud. El fantasma aquí no genera acción, la cancela.
En Otra vuelta de tuerca, los espectros son aún más inestables. No confirman su existencia ni su intención. Funcionan como dispositivos de ambigüedad que erosionan la autoridad interpretativa de la institutriz y del lector. El problema no es si los fantasmas están “ahí”, sino quién tiene derecho a interpretar y con qué consecuencias.
En Hamlet, el fantasma del padre habla y ordena. Sin embargo, su mandato no esclarece el crimen; produce una deuda ética infinita. Hamlet queda atrapado entre obedecer y dudar. El espectro no acelera la justicia; la paraliza.
En estos tres casos, el fantasma no es un enemigo. Es un operador narrativo que hace visible una falla del orden simbólico.
El giro gótico: del límite al peligro
Con el horror gótico, la función cambia. El fantasma comienza a amenazar, a ocupar espacio, a producir miedo corporal. Ya no es solo signo de lo no resuelto, sino presencia hostil. Este desplazamiento prepara el terreno para un segundo giro decisivo: la ludificación.
Juegos de rol de mesa: cuando el fantasma se vuelve monstruo
En los juegos de rol de mesa, el fantasma debe cumplir una exigencia central: ser jugable. Esto implica reglas, estadísticas y condiciones de derrota. El espectro se convierte en monstruo.
En Dungeons & Dragons, el fantasma es una criatura con puntos de golpe, resistencias y ataques. Su función principal es activar acción coordinada. La ambigüedad se reduce porque el sistema necesita resolver conflictos.
En Call of Cthulhu, el giro es distinto pero igualmente significativo. El fantasma o entidad espectral no solo amenaza el cuerpo, sino la cordura. Aun así, su función sigue siendo ludificada: provocar pruebas, fallos, consecuencias mecánicas. El horror se gestiona mediante reglas.
Aquí ocurre algo crucial para la investigación:lo que en la literatura detiene la acción, en el juego la produce.
Líneas de investigación posibles (y escalables a posgrado)
Este cruce permite formular proyectos sólidos de maestría o doctorado:
- Fantasma y límite ontológico.Marco: narratología y filosofía de la muerte.Pregunta: ¿cómo el espectro produce conocimiento sin acción en la épica antigua?
- Fantasma y colapso epistemológico. Marco: teoría de la interpretación y psicoanálisis.Pregunta: ¿cómo la ambigüedad espectral desautoriza lecturas morales estables?
- Fantasma, deuda y ética. Marco: filosofía moral y tragedia.Pregunta: ¿por qué el mandato del fantasma paraliza más de lo que resuelve?
- Del espectro al monstruo. Marco: estudios del horror y game studies.Pregunta: ¿qué se pierde y qué se gana cuando el fantasma se convierte en enemigo jugable?
- Diseño narrativo y pedagogía lúdica. Marco: aprendizaje experiencial.Pregunta: ¿cómo la ludificación transforma figuras simbólicas en herramientas formativas?
Estas líneas permiten cruzar literatura, filosofía y diseño de juegos con métodos comparativos y análisis formal. Son proyectos escalables a maestría o doctorado, con impacto teórico y aplicaciones creativas medibles.
¿Por qué esto importa para un posgrado?
Porque muestra que investigar no es acumular textos, sino comparar funciones, articular marcos y producir desplazamientos conceptuales. Un mismo objeto cultural puede revelar cambios profundos en cómo una sociedad entiende la muerte, la responsabilidad o la acción colectiva.
Estudiar fantasmas es, en realidad, estudiar los límites del sentido. Y cuando esos límites se vuelven jugables, se abre un campo fértil para la investigación contemporánea.
Si te atrae cruzar literatura, teoría y diseño de juegos, una maestría o un doctorado no son un salto al vacío. Son el siguiente turno de juego.
Ejemplo de formulación de proyecto de investigación
Tesis central
La figura del fantasma en la literatura no representa simplemente al muerto que regresa, sino una tecnología narrativa que hace visible aquello que el orden simbólico no logra integrar: la muerte, la culpa, la deuda y el límite de la acción humana. El fantasma opera como mediador entre experiencia y sentido, más que como personaje autónomo.
Corpus comparativo propuesto
1. Epopeya de Gilgamesh: Enkidu
Enkidu no regresa para intervenir activamente en la trama, sino para testimoniar. Su aparición espectral revela:
- la irreversibilidad de la muerte
- la imposibilidad de escapar al destino
- el fracaso del héroe frente al límite ontológico
Aquí el fantasma no produce acción, sino conocimiento trágico.
Función principal: revelación cosmológica.
2. Otra vuelta de tuerca
Los fantasmas no certifican su existencia de forma inequívoca, sino que desestabilizan la percepción y la autoridad interpretativa.
El espectro puede leerse como proyección estructural:
- de deseo reprimido
- de violencia pedagógica
- de paranoia moral
Función principal: colapso epistemológico.
3. Hamlet
El fantasma del padre de Hamlet sí habla, pero no esclarece del todo. Genera mandato, no certeza.
- introduce una deuda infinita
- paraliza la acción
- desplaza la culpa del crimen al sujeto que debe vengarlo
Función principal: activación ética imposible.
Eje comparativo
El foco no está en comparar “fantasmas” como personajes, sino en comparar operaciones narrativas:
Aporte teórico
La tesis sostiene que el fantasma es una figura de frontera que emerge cuando:
- la ley no alcanza
- el lenguaje falla
- la muerte no se procesa simbólicamente
En todos los casos, se puede sintetizar así:
El fantasma no viene del más allá, viene del vacío que deja lo no dicho.– Cristo León, 2026.
La literatura utiliza la figura espectral para pensar los límites de la acción humana frente a lo irreversible. El fantasma marca un punto en el que la respuesta plena es estructuralmente imposible, aunque la exigencia de responder siga presente.
Marcos teóricos posibles
- Narratología, con énfasis en función y dispositivo, no solo personaje
- Psicoanálisis, retorno de lo reprimido y trabajo del duelo
- Filosofía moral, deuda, culpa y responsabilidad
- Estudios de la memoria y del trauma, elaboración de lo irreparable
Pregunta de investigación e hipótesis
A continuación desarrollo un ejemplo.
Pregunta de investigación
¿Cómo opera la figura del fantasma como tecnología narrativa para hacer visible aquello que el orden simbólico no logra integrar y de qué modo esta operación redefine los límites de la acción, la interpretación y la responsabilidad ética en distintos momentos de la tradición literaria occidental?
Hipótesis de investigación
La figura del fantasma no funciona como personaje ni como prueba de lo sobrenatural, sino como operador narrativo de frontera que aparece cuando el lenguaje, la ley y la acción humana fracasan en procesar la muerte y sus consecuencias.
- En la Epopeya de Gilgamesh, el fantasma testimonia el límite ontológico y produce conocimiento trágico sin habilitar acción.
- En Otra vuelta de tuerca, el espectro desestabiliza la autoridad interpretativa y colapsa la certeza epistemológica.
- En Hamlet, el fantasma activa una deuda ética irresoluble que paraliza la acción justa.
En conjunto, estos casos sostienen que el fantasma no indica lo que debe hacerse, sino la imposibilidad estructural de responder plenamente a aquello que exige ser respondido. Por ello se configura como un dispositivo privilegiado para pensar los límites de la acción humana frente a lo irreversible, y ofrece un terreno fértil para proyectos de investigación a nivel de maestría o doctorado.
Cierre: por qué este tipo de preguntas importan
Este ejemplo no busca ofrecer una lectura definitiva sobre los fantasmas en la literatura. Su objetivo es mostrar cómo una intuición cultural puede convertirse en un problema de investigación formal, con alcance teórico y relevancia académica.
Pasar de la licenciatura a un posgrado implica precisamente este desplazamiento: dejar de preguntar qué significa una obra y comenzar a preguntar qué operaciones conceptuales activa, qué límites revela y qué preguntas vuelve inevitables. La figura del fantasma resulta especialmente productiva porque aparece allí donde el lenguaje, la ley y la acción dejan de ser suficientes.
Investigar fantasmas no es estudiar lo sobrenatural. Es estudiar cómo las culturas procesan lo irreversible, cómo distribuyen la culpa y la responsabilidad, y cómo narran aquello que no puede resolverse mediante acción directa. Ese tipo de preguntas no se agotan en un texto ni en una disciplina. Exigen tiempo, comparación y rigor. Exigen, en muchos casos, una maestría o un doctorado.
Si alguna vez te has preguntado por qué ciertas historias te persiguen incluso después de terminarlas (como La historia sin fin de Michael Ende), ese residuo es ya una pregunta de investigación. El siguiente paso no es cerrar el sentido, sino aprender a sostenerlo con método.

